Haces de luz de un sol de una mañana de un gélido invierno mostraban el desolador panorama: cachivaches antiguos cogiendo polvo, arañando las paredes con muecas de un pasado petrificado por la muerte. Como si aún habitasen fantasmas de otras eras y secretos escondidos, y monstruos que, en cualquier momento, iban a saltar sobre mi cazadora de cuero y a devorarme.
Uno no puede enamorarse de un sitio así sin imaginación. Necesita ver la imagen en su mente de cómo quedará cuando se haya limpiado, pulido, barnizado y redecorado. Era necesario que en ese momento me imaginara a mí mismo bajando en brazos toda aquella basura herrumbrosa, era necesario verme cepillando los suelos, clavando puntas, barnizando, pintando, verme instalando el cableado, y decidiendo donde colocaría el ordenador, la estantería, el jukebox, el sofá y la cama.
Incluso necesitaba imaginarme allí con ella, aunque en ese momento no supiera quién era. Y de hecho, no importaba, porque, con una buhardilla así, ¿quién iba a resistirse?


3 disparos:
Con esa imaginación cualquier buhardilla resplandece..
salu2
Quién encontrara una buhardilla como esa, incitadora y provocativa, disparo de salida que invita a empezar a soñar. Así las cosas, qué más da "ella"...
@Metafórica qué alegría verte por aquí.
@AdP sino se tiene ilusión al principio..., malamente podremos llegar al final. Gracias por seguirme ^^.
Saludoz
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